martes, 19 de febrero de 2013


Siempre de un lado para el otro, corriendo, huyendo. Pensando en lo que vendrá y no sólo en lo que tenemos.
No te tengo miedo a ti, me tengo miedo a mi misma suplicando por ti. Apago las luces para imaginar que estás al lado, pero al encenderlas el vacío me deslumbra y me hace tanto daño en los ojos que llego a pensar que el universo entero está pidéndome a gritos que te vaya a buscar. Aunque no vayamos a enamorarnos si quiera, aunque vistamos de azul (oscuro), aunque nunca nos vaya a quedar París. Aunque tu foto siga siendo mi paisaje preferido cada mañana. Mientras, sé que no puedo apostar por ti. Eres la carta más imprescindible de un juego, que claro que no sé cual es, pero seguro que lleva tu nombre y todas mis letras preferidas.

Átame de pies y manos a la cama, que la tarde te reclama. Y la noche, y la mañana. Yo sólo quiero verte reír  sólo quiero hacerte un poco más feliz.


Y tú aún preguntas si te quiero.

sábado, 2 de febrero de 2013


Yo no vine hoy aquí para hablar de poesía, pero hay poemas que llevan nombres y apellidos, aunque a final de mes arranques todas las letras.

martes, 15 de mayo de 2012

A lo largo de tu vida...



... encontrarás dos grandes amores:
Uno con el que te acabarás casando, el padre o la madre de tus hijos, la compenetración máxima de tu vida.
Y otro que siempre se pierde. Alguien exactamente igual que tú, tan igual que la cabeza y la razón se acabarán perdiendo, y eso siempre impide alcanzar un final feliz, tan evidente como que algún día dejaréis de intentarlo, os rendiréis y buscareis a otro. Pero no habrá una sola noche sin necesitar verla otra vez, e incluso hasta como primera opción, discutir una vez más...

martes, 24 de abril de 2012

Wait for me.


Casi pierdo el equilibrio, y lo cierto es que podría perderle en cualquier momento, por eso, no me empujes si no es para tumbarte conmigo. Hay demasiadas cuerdas desatadas por los suelos, señales torcidas entre mis caminos, creo que esperan que las pongas rectas, que marques, que me ates a ti, que digas “Es ahora, y quiero que sea siempre.”, que me permitas soñar despierta, que soñemos juntas. Que al abrir una puerta no queden grapas, que no quede nada más que el ruido de nuestros besos, que no corra ni el aire entre tú yo. ¿Y el miedo? El propio miedo tiene miedo de que no le tengas miedo, tú, confiá en mí, puedo hacerte feliz, y entonces... entonces empieza lo bueno (: